¿Problemas de plagas?

Los negocios dedicados a la hostelería y alimentación reúnen muchos de los elementos que una plaga necesita para instalarse: alimento, calor y espacios donde anidar. Y, a diferencia de la creencia popular, la escasa limpieza no está directamente relacionada con la aparición de las plagas en restaurantes.

Por eso, además de mantener los espacios limpios, se debe contar con un buen plan de prevención. Las acciones se centran en reducir en medida de lo posible las oportunidades de acceso. Proteger adecuadamente los alimentos y eliminar cualquier hueco que se pueda usar como refugio y zona de anidación.

Y lo más importante: estar atento a las señales para detectar si una plaga a conseguido entrar.

¿Qué favorece la aparición de plagas en un negocio?

Factor de riesgo Qué puede favorecer Cómo reducirlo
Alimentos accesibles Alimentación de insectos y roedores Mantenerlos cerrados y correctamente almacenados.
Residuos Atracción y proliferación de plagas Retirarlos con frecuencia y utilizar recipientes adecuados
Humedad Condiciones favorables para determinadas especies Reparar fugas y evitar acumulaciones de agua
Grietas y huecos Entrada y refugio Revisar y sellar puntos de acceso
Desagüe y zonas técnicas Acceso y escondite Mantenerlos limpios y en buen estado
Entrada de mercancías Introducción accidental de plagas Revisar embalajes y productos

Uno de los puntos que se puede pasar por alto es la entrada de mercancías al local. Las cajas, embalajes o palés pueden convertirse en una vía accidental de entrada para algunos insectos o sus huevos.

La organización de los almacenes también es importante. Mantener las instalaciones accesibles facilita tanto la limpieza como la detección temprana.

Si ya has detectado actividad, no estás únicamente ante un problema de prevención.

Ejemplares vivos o muertos, excrementos, daños en envases, huevos, mudas o actividad repetida en una determinada zona, conviene investigar qué está ocurriendo. El problema ya no solo reside en una cuestión de higiene, sino que puede afectar gravemente a la reputación del restaurante.

La identificación es el punto de partida de cualquier actuación eficaz: no todas las plagas se comportan igual ni responden al mismo tratamiento, incluso miembros de la misma especie. Por eso, ante indicios de actividad o cualquier otra evidencia, un diagnóstico profesional permite determinar el origen del problema y plantear la intervención más adecuada.

Prevenir significa poner barreras antes de que aparezca el problema. Cuando esas barreras no han sido suficientes o no están bien planteadas, el control profesional de plagas permite actuar sobre la infestación y establecer las medidas necesarias para evitar que vuelva a producirse.

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